La familia necesita más que buenas intenciones. Necesita principios, acompañamiento y espacios donde crecer juntos. La propuesta educativa de AEFA busca que la formación bíblica no permanezca únicamente en el ámbito de las ideas, sino que alcance la vida cotidiana y el servicio.

Aprender implica escuchar, estudiar, reflexionar y practicar. Por eso una experiencia de formación puede incluir enseñanza, conversación, estudios de caso, ejercicios y acompañamiento.

Transformando familias, formando esperanza.

La esperanza también se aprende

El propósito es conectar el conocimiento con el carácter y la práctica, llevando la formación bíblica a decisiones, relaciones y servicio cotidiano.

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